Canal profesional · Para empresas y patrimonio
Una cartera. Un criterio coherente.
Ordena el análisis de varios activos para preparar decisiones de venta, reorganización o seguimiento patrimonial, con un alcance comparable.

Una coordinación sencilla.
Empieza por el inventario
Un listado con ubicación, uso, titularidad documentada, ocupación y superficie disponible permite dimensionar el trabajo.
Ver qué se revisa
Un listado con ubicación, uso, titularidad documentada, ocupación y superficie disponible permite dimensionar el trabajo. Conviene identificar activos sin acceso, documentación pendiente y elementos que se valorarán por separado.
Define qué se comparará
La fecha de referencia, la finalidad y las hipótesis deben ser coherentes entre activos.
Ver qué se revisa
La fecha de referencia, la finalidad y las hipótesis deben ser coherentes entre activos. El formato de entrega puede combinar fichas individuales y una síntesis, si se acuerda en la propuesta.
Planifica el trabajo por fases
Documentación, inspecciones y revisión de incidencias pueden organizarse por lotes.
Ver qué se revisa
Documentación, inspecciones y revisión de incidencias pueden organizarse por lotes. El calendario debe contemplar disponibilidad de acceso y datos pendientes; no se promete una fecha global sin conocer la cartera.
De la cartera a la decisión
Las conclusiones pueden ayudar a comparar alternativas, pero una valoración no sustituye un plan de inversión ni una auditoría integral.
Ver qué se revisa
Las conclusiones pueden ayudar a comparar alternativas, pero una valoración no sustituye un plan de inversión ni una auditoría integral. Las necesidades de actualización, explicación y ampliación deben presupuestarse expresamente.
Finalidades que
podemos estudiar.
La idoneidad y el profesional responsable se confirman para cada encargo.
El siguiente paso,
bien planteado.
Empieza por tu situación y prepara los datos para definir el encargo.